Noche de San Juan. El ansiado Verano llega 

18.06.2024

Solsticio de Verano y Noche Mágica de San Juan, cargado de ilusiones, con la Selección Española de Fútbol ilusionando en la Eurocopa, a 1 sólo mes del comienzo de las olimpiadas y siendo el día con más horas del año, concretamente 15 horas
El verano comenzará este jueves 20 de junio y durará 93 días y 16 horas.

El inicio del verano en España se producirá oficialmente el jeves, 20 de junio, a las 22:51 horas (en la península y Baleares), momento en que comenzará el invierno en el hemisferio sur. Un punto de partida que casi coincide con el comienzo de la Eurocopa y nuestra Selección española.

La estación estival durará 93 días y 16 horas, y terminará el próximo 22 de septiembre, cuando llegará el otoño, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, perteneciente al Instituto Geográfico Nacional.

El comienzo de las estaciones viene dado, por convenio, por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. En el caso del verano, esta posición se da en el punto de la eclíptica en el que el astro alcanza su posición más boreal.

La palabra solsticio viene del latín solstitium (sol sistere), que significa "Sol quieto". Nuestra estrella alcanza en ese instante su punto más alto, más al norte, en el movimiento aparente que describe en el cielo a lo largo del año. Tras ese instante, el Sol "reinicia su recorrido" hacia el sur. Parece que se queda quieto para luego volver a subir en el cielo.

El fenómeno se traduce en un largo trayecto en el cielo de la estrella dando lugar al día con más horas de luz del año, unas 15. En el hemisferio sur, ocurrirá al contrario. El Sol se desplazará a ras del horizonte -cuanto más al sur, más bajo quedará- dejándose ver un número mínimo de horas. Allí comenzará el invierno.

El solsticio de verano ocurre porque la Tierra pasa por el punto de su órbita alrededor del Sol en el que la estrella queda más enfrentada a nuestro hemisferio. Los rayos del astro inciden así de forma más directa, calentando más el planeta. 

Por ello, como supone un instante en el movimiento de traslación de la Tierra, y esta no se para, el inicio del verano es sinónimo de la progresiva disminución de la cantidad de horas de luz diarias. El otro solsticio del año, el de invierno, supondrá el culmen del proceso. A partir de ese momento se invertirán las tornas y las horas de luz comenzarán a aumentar hasta el siguiente verano.

Esos fenómenos resultan posibles gracias a que nuestro planeta orbita con una inclinación de unos 23,5º sobre su eje. Si no fuera así, todos los días resultarían equinoccios -la noche y el día durarían lo mismo- y no habría estaciones. El acercamiento o alejamiento de la Tierra por la excentricidad de su órbita no produciría los cambios suficientes para las altas variaciones de temperaturas. De hecho, en el verano del hemisferio norte el planeta se encuentra más alejado de la estrella.

Pero que el recorrido de la Tierra alrededor del Sol forme una elipse y no un círculo sí explica la diferente duración de las estaciones. Así, a partir de esta madrugada comenzará la estación más larga del año. Tras los 93 días y 16 horas del verano se encuentran los siguen los 92 días y 18 horas de la primavera. El siguiente en la lista sería el otoño, con 89 días y 20 horas de duración, y por último el invierno con casi 89 días.

La calidez y el tiempo de ocio que trae consigo el verano anima a disfrutar más las noches a pesar de que estas sean más cortas. También en términos astronómicos. La nueva estación dejará presenciar en agosto la famosa lluvia de estrellas de las Perseidas o la formación estelar conocida como el Triángulo de Verano.